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Directo a Japón 2018 - Diario de viaje (Día 5) - Sefa Utaki y Naha (Okinawa)

Sefa Utaki, playas okinawenses y udon celestial

04 de Marzo de 2018

     Hoy quise madrugar ya que se aconsejaba llegar al destino de hoy a la hora de apertura. Nada más correr las cortinas me di cuenta de que me había teletransportado a Silent Hill. Una neblina intensa se había adueñado de Naha y no podía verse más allá de 50 metros. Por suerte se despejó rápidamente, e incluso cuando salí en dirección a la estación del bus ya no quedaba niebla.

 

 

  • De camino a Sefa Utaki:

Hasta ayer mismo estaba dudando entre ir a Nago, al norte de la isla de Okinawa, o Sefa Utaki, donde finalmente fui hoy. Y no me arrepiento para nada porque he disfrutado bastante de la visita. Para empezar comentar que Sefa Utaki es un importante lugar de culto religioso ubicado al sureste de Naha, a unos 15 kilómetros, y al que se puede acceder bien en coche o en el bus 38, el cual puedes coger en la estación de autobuses de Naha, teniendo una frecuencia de 1-2 cada hora. El trayecto dura cerca de una hora y cuesta 830 ¥ el trayecto. A día de hoy, la estación de autobuses está en reformas, así que algunas paradas están dispersas por la zona. Cuando bajes de la estación del monorrail sigue el cartel que te indique la parada "C" que parte de Kamiizumi.

Como hoy era domingo la frecuencia del bus era menor, y como los okinawenses están empeñados en que el turista occidental no se entere de sus cosas, no había encontrado un horario que pudiera entender, así que me planté en la parada y estuve esperando unos 45 minutos a que pasara uno. Al subir al bus debes coger un pequeño papelito que sale de una máquina situada en la puerta delantera (a diferencia de otros autobuses japoneses, en Okinawa se accede por la parte delantera). En ese papel aparece un número, que es en el que te debes fijar en una pantalla situada sobre la entrada para saber el importe que deberás pagar cuando vayas a bajarte. Para realizar el pago deberás depositar ese papelito y el importe exacto en un cajetín al lado del conductor, y esto es importante, el importe exacto. Si no tienes monedas suficientes puedes cambiar como máximo un billete de 1.000 ¥ en esa misma máquina, en una ranura en la parte frontal, y la máquina te cambiará en monedas ese importe para que puedas realizar el pago exacto.

 

 

Las paradas se van indicando en una pantalla situada a la espalda del conductor, así que únicamente deberás fijarte ahí para saber cuando llega la tuya. En este caso debía bajarme en Sefa Utaki Iriguchi, que está justo al lado de la oficina de turismo de la zona y de la máquina donde comprar el ticket para la visita a Sefa Utaki.

Y tanto nombrar Sefa Utaki y aún no he dicho lo que es. Pues resumiendo, es el mayor lugar de culto religioso de Okinawa. En el pasado, era el centro religioso del reino Ryukyu, gobernantes de Okinawa hasta que se anexionaron a Japón. Antiguamente, una princesa del reino Ryukyu debía realizar una peregrinación desde el Castillo Shuri (el que visitamos en el día de ayer) hasta Sefa Utaki, para luego orar en cada uno de los altares del complejo religioso, y mediante un ritual denominado Oaraori, ser nombrada sacerdotisa Kikoeokimi. De todos modos aconsejo acceder a la oficina de atención al turista antes de comprar el ticket para ver un vídeo bastante interesante que explica brevemente la historia de Sefa Utaki y su importancia en el pasado. Te será de gran utilidad para entender mejor la visita.

Una vez visto el vídeo, ve a la máquina que está cerca y compra por 300 ¥ un ticket individual, y no te entretengas dando vueltas porque hay un tiempo limitado desde que lo compras para que puedas acceder al recinto. De todos modos es un tiempo amplio, pero no te dejes ir. Para llegar al complejo religioso deberás subir la cuesta que va hacia la izquierda, y a continuación seguir un camino que va a la derecha y en cuyo final está la entrada. Al entrar te indicarán que pases a ver un breve vídeo de 3 minutos con una introducción a lo que vas a ver y con algunos consejos para la visita. Procura ir con calzado cómodo porque el camino es de piedra y bastante irregular. La visita está dividida en seis altares, aunque uno de ellos no está abierto al público. Ya haré alguna entrada detallando más Sefa Utaki y sus altares.

 

 

  • Mi primera playa de Okinawa:

Tras terminar la visita a Sefa Utaki volví al centro de información turística y estuve echando unas fotos a las islas vecinas desde el mirador. Simplemente espectaculares las vistas. Por lo que veo en Okinawa hay bastantes gatos, porque aquí volví a ver unos cuantos paseándose tan tranquilos por todos lados y dejándose acariciar por los turistas. Que por cierto, otra vez volví a ser el único occidental que había por la zona.

Tras pasar unos minutos en el mirador decidí bajar hasta la zona de San-San Beach caminando por la carretera. Y fue una decisión acertada, porque pude disfrutar de otro punto de vista del paisaje y además pude bajar hasta una de las playas de la zona, con sus pescadores, caracolas, familias paseando por la playa y unas aguas que invitaban a bañarse, sobre todo por el calor que estaba haciendo.

 

 

Fue en esta parte de la visita cuando sentí que había valido la pena tomar la decisión de hacer este viaje. Para no irme mucho de la finalidad de este diario de viaje, simplemente decir que si en algún momento te sientes atrapado en tu día a día y el cuerpo te pide dar el paso y tomar una decisión importante para salirte de todo eso por un tiempo, entonces hazlo, porque valdrá la pena. Ya te preocuparás luego de lo que venga, pero estamos dos días en este mundo, y son estos momentos los que marcan la diferencia al final de todo.

Tras este pequeño lapsus, volvamos al viaje. Y es que después de recorrer la zona de la playa me dirigí a una de las paradas del bus para volver a coger la línea 38 de vuelta a Naha. Tardó unos 30 minutos en aparecer,  y a los 5 minutos o así de haberme subido paró en una mini estación de la compañía y tuvimos que subirnos a otro. Parece ser que es algo habitual, así que si te ves en esta situación no pasa nada, simplemente te cambias, manteniendo el mismo papelito que cogiste al subir en el anterior y realizas el pago al bajarte. Como yo me subí en una parada anterior a Sefa Utaki me salió el regreso por unos 780 ¥, bajándome un par de paradas antes de la inicial de esta mañana ya que tenía pensado pasarme por Kokusai dori.

  • Kokusai dori en domingo:

Al ser domingo Kokusai dori estaba cerrada al tráfico, siendo totalmente peatonal. El ambiente estaba muy bien, con algunas actuaciones de música y baile tradicional de Okinawa, así como espectáculos para los niños. Como ya era un poco tarde y el estómago me llevaba avisando un buen rato, me fui directo a ese restaurante escondido que llevaba mirado desde casa. Y ha sido una de las mejores elecciones de mi vida, porque el plato estaba espectacular. Pero antes de eso voy a describir un poco el local. Al acceder al mercado Makishi debes seguir recto y, tras la bifurcación, sigue recto hasta que a tu derecha veas una entrada. El restaurante tiene un cartel amarillo con una señal de 390¥, y un gorila de peluche en la puerta. El local es muy pequeño, tan pequeño que tuve que compartir mesa con un chico japonés, con el que estuve hablando durante la comida. Me explicó que este local es desconocido para muchos habitantes de Okinawa y le sorprendió que yo lo localizara. Los dos habíamos pedido el mismo plato, unos udon con un caldo buenísimo y unos trozos de cerdo que, según me explicó el chico, los habían estado cocinando durante horas. Sencillamente espectacular, fue dar el primer sorbo y quedarme maravillado por el sabor. Me dio igual que estuviera ardiendo, ya no pude parar hasta no dejar ni una gota del caldo. Y encima a 390 ¥ (3 €), que por eso en España te consigues un menú de oferta del Burger King.

 

 

Tras acabar la deliciosa comida, volví a salir a Kokusai dori a ver si ya habían empezado a actuar unos niños que vi preparándose poco antes de yo entrar a comer. Y justo iban a empezar, con una danza y canciones típicas de la zona, tocando tambores y demás. La verdad es que estuvo muy bien, y de no ser por el sol que pegaba fuerte me habría quedado un poco más. Pero ya estaba un poco cansado, y el cúmulo de sol en mi cuerpo me tenía más agotado si cabe, así que tiré para el apartamento a darme una merecida y refrescante ducha, y de paso a preparar la maleta, que mañana abandono Okinawa hacia un nuevo destino en Kyushu.

 

 

Como siempre te pedimos, déjanos algún comentario sobre lo que te ha parecido el día o si quieres preguntarnos algo sobre las zonas que hemos visitado. Aprovecha ahora que tengo fresca la información ;)

 

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